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CARA Y CRUZ

on Wednesday, June 12, 2013



Esta foto podría ser la de un triatlón de Donostia de cualquier edición… salvo de la de este año ya que no llegó a celebrarse. Las condiciones climatológicas de este fin de semana, con inundaciones en la cercana Pamplona incluidas, hicieron que la organización decidiera suspenderlo. Algo parecido sucedió en Zarautz, cuyo mítico triatlón se convirtió en duatlón de lluvia y viento; mi más sincera admiración hacia sus participantes, entre los que se encontraban algunos miembros de nuestro club.

La imagen y los recientes “acontecimientos meteorológicos” suscitan en mí una reflexión que me permito hacer en voz alta… quizá ya alguien se la haya hecho y se sienta identificado. En todos los triatlones, sean sprint, olímpicos, media distancia o ironman, se repiten los mismos comentarios entre novatos y veteranos: ¿qué hago yo aquí?, ¿por qué hacemos esto? Transcurridos los nervios iniciales, el miedo escénico y el bocinazo de salida, uno no piensa en nada y, simplemente, se deja llevar, se concentra en la prueba y se olvida hasta de su nombre; y a pesar del esfuerzo y del sufrimiento a los que, como en este fin de semana lluvioso, muchas veces contribuyen los elementos, en ese trance disfrutamos con lo que hacemos y cuando llegamos a meta da igual que el tiempo haya sido bueno o malo, que hayamos tenido buenas o malas sensaciones… al final lo hemos pasado bien y eso es lo que da sentido a este deporte que forma parte de nuestra vida y del que estamos enamorados hasta el punto de ponernos año tras año, edición tras edición, en la línea de salida. ¡Hasta la próxima!

PREVIA MARATÓN DE DONOSTIA: GOD SAVE THE QUEEN!!

on Monday, November 19, 2012



El próximo domingo 25 de noviembre, Donostia/San Sebastián celebra su 35ª maratón, una cita significativa donde algunos “hirukis” intentaran cumplir sus objetivos, unos acabar y otros buscar marcas “estratosféricas”.

La maratón no solo es una disciplina dentro del atletismo, es una forma de vida; actualmente hay una auténtica maratonmanía… pero, ¿cuáles son sus orígenes?, ¿qué le une a la historia?
Todos conocemos la famosa leyenda de Herodoto sobre el soldado Filipides, que recorrió los cuarenta kilómetros desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria griega sobre el ejército persa, intentando evitar que la población se suicidara ante la idea de ser vencida.

Aparte estos mitos y leyendas, fue en 1908, en la maratón de los Juegos de Londres, donde definitivamente se estableció la distancia de 42,195 kilómetros. Los dos kilómetros y pico añadidos al recorrido original se deben al deseo de complacer a la que por entonces era la reina de Inglaterra, una tal Alexandra, alargando la carrera para que la meta se situara justo enfrente del palco real… o sea, que esos fatídicos metros finales se deben a caprichos reales.

En los Juegos de Londres, cuyos hechos narró para el Daily Mail un tal Arthur Conan Doyle -sí, el creador de Sherlock Holmes-, el primer corredor en llegar a la meta fue un camarero italiano, pero fue descalificado por recibir ayuda. Así que el ganador de la prueba fue el estadounidense Hayes.

Con la llegada del atleta a Norteamérica se desató una fiebre por la maratón que aún perdura y a la que se incorporó, en 1984, la categoría femenina. Boston es la más antigua, Nueva York la multitudinaria, clásica la de Londres, la más rápida en Berlín, la nocturna en Bilbao y las emergentes en Barcelona, Madrid y Roma. Pero todas son una tarjeta de presentación de una ciudad y una manera de disfrutar de ellas para corredores y espectadores.

Que el próximo domingo disfrutéis de la ciudad, del ambiente, del reto… y que, al entrar en el estadio de Anoeta, esos metros “extras” debidos a un capricho real sean simplemente un mero trámite. ¡Ánimo y esperamos vuestra crónica! Os adjunto un reportaje de un mito del atletismo y de los maratones, un ejemplo tanto en la vida como en el deporte.
Kike.




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